El rol del profesor universitario en el siglo XXI

UNIVERSIDAD DE LAS FUERZAS ARMADAS – ESPE

UNIDAD DE DESARROLLO EDUCATIVO

 

EL ROL DEL PROFESOR UNIVERSITARIO EN EL SIGLO XXI


* Dra. Aída N. Bedón B.

Prof. ESPE

 

La Real Academia de la Lengua define la palabra maestro como una persona que enseña una ciencia, arte u oficio. A nivel educativo se usa el término maestro, profesor, docente o catedrático como sinónimos, sin embargo, cada uno tiene sus particularidades. No es mi afán profundizar en estos detalles, sino más bien, centrar la atención en reflexionar sobre el rol del profesor universitario en este momento histórico que vive el país. Histórico por cuanto la calidad de la educación en general y de la universidad en particular está siendo observada y valorada, debido a las exigencias de la sociedad de la información y el conocimiento o como recientemente se denomina la sociedad red.

En el contexto educativo universitario, aunque las nuevas tendencias han ubicado al estudiante en el centro y razón de ser de la educación, no es menos cierto que la calidad humana y académica del profesor es imprescindible para alcanzar la calidad educativa, dado que, es él quien contribuirá y formará para que ese educando, discípulo o estudiante, logre construir su proyecto de vida en función de los aprendizajes y competencias adquiridas, que le servirán para desenvolverse en la aldea global que le toque vivir.

Hoy por hoy, frente a los requerimientos y exigencias nacionales y del mundo global, como profesores universitarios tenemos un reto bien marcado, y es no caer en lo que Octavio Paz señalaba, hace algunos años: “se han cambiado los valores por precios”, queriendo señalar duramente, que el ser humano está teniendo como centro de interés lo económico, en medio de un individualismo exagerado. Frente a esta realidad, obviamente estamos los educadores, que concientemente debemos comprometernos a volver a la matriz y finalidad de la educación, es decir, la universidad como Alma Mater realmente formadora y educadora de personas, que no puede orientarse a la transmisión de información como sinónimo de conocimiento, sino a la comunicación de ciencia, tecnología y valores a través del ejemplo. Para esto es fundamental, desarrollar concientemente en los estudiantes las competencias para leer, buscar y seleccionar información, analizar, sintetizar, relacionar, construir, investigar, comunicar públicamente los productos, por citar algunos algunas de ellas. Todo esto implica una integración comprometida de todos los estamentos del hecho educativo entorno a un proyecto institucional. También es preciso tener en cuenta algunos referentes curriculares, a saber:

La interdisciplinariedad como condición para el desarrollo de competencias, por tanto, el trabajo colaborativo. La vinculación con el entorno social, es decir, desarrollar una educación contextualizada a la realidad ecuatoriana y con visión mundial, que resuelve problemas de nuestro entorno local, utilizando las tecnologías de información como herramientas dinamizadoras del aprendizaje, al igual que la biblioteca, fuente esencial de información. A nivel institucional se han dado los primeros pasos hacia la interdisciplinariedad, trabajando los proyectos integradores, en los diferentes niveles de formación. A continuación en el diagrama se observa cómo se construyen las competencias (en: www.eduteka.org).

 

 

 

Saber           +        Conocimientos

 

 

    Capacidades

 

Saber           +        habilidades                                         COMPETENCIAS

Hacer                                                                                         desde la

                                                                                        interdisciplinariedad

 

 

Saber           +        Valores                                              

Ser                        Actitudes                                                    

                              Predisposiciones                     

 

 

 

Como todos sabemos, un sólido conocimiento nos asegura una buena práctica, qué importante es, que los profesores generemos un ambiente acogedor con un fuerte valor comunicativo, donde el feed-back permita crecer mutuamente a los estudiantes y profesores, quienes deben ser respetados como personas dignas de estima y admiración, prescindiendo de su proveniencia académica o social.  En este sentido, desarrollar una relación educativa amable, acogedora, serena, disponible, paciente, libre y respetuosa se vuelve apremiante, toda vez que, compromete a la persona con su proceso de crecimiento que implica aprender a aprender, le ayuda a descubrir los potenciales y valores que posee, para ponerlos al servicio de los demás y de la construcción de su propia historia personal. Es decir, como maestros  dejar huellas positivas en el camino, es nuestra misión.

Recordemos los que dice Antonio Machado:

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.


Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Los maestros somos esos sembradores que otros cosecharán, simplemente ahora, es momento de sembrar.

En síntesis, el rol del profesor universitario, implica no perder la oportunidad, ni la esperanza de ser gestores de una nueva educación, esencialmente humanizadora y sobre todo de fe profunda en el ser humano, en sus capacidades de crecimiento, de desarrollo y de perfeccionamiento permanente para lograr la excelencia.

Estimados compañeros trabajemos por un proyecto común, por la construcción de una nueva ESPE, que responda a las necesidades del siglo XXI, para así vislumbrar juntos nuevos caminos, nuevos derroteros en un futuro.

Les dejo algunos pensamientos que hombres valiosos señalaban entorno a la educación:
Einstein: “En época de crisis solo la imaginación es mejor que el conocimiento”

Paulo Freire: “El ser humano es sujeto educable mientras viva”

José Martí: “El ser humano se educa de la cuna a la tumba”

Claparade: “La educación es vida, y no preparación para la vida”

* Profesora del Departamento de Ciencias Humanas y Sociales – ESPE/ junio 2012-06-09