Desarrollo Profesional Docente

La calidad de la educación de una universidad la define la calidad de su profesorado. De ahí la prioridad que Universidad otorga al fortalecimiento de la profesión docente. Una buena formación inicial tiene un efecto positivo en la actividad profesional de los docentes, no cabe duda, pero también contribuye a ello la buena actuación de los equipos directivos o el tiempo disponible por los profesores para trabajar en equipo.

Los docentes de la Universidad  trabajan en un contexto social y cultural determinado, y en unas condiciones educativas y laborales específicas. Las políticas de la Universidad a favor del profesorado toman en cuenta estos contextos y condiciones para remover los posibles obstáculos que limitan el éxito de determinadas iniciativas orientadas de forma específica al desarrollo profesional de los docentes.

Desde esta perspectiva, las propuestas para mejorar la situación del profesorado de la Universidad parten desde la identificación del perfil docente y la detección de necesidades  en coordinación con la Dirección de Talento Humano Docente, fundamentados en enfoques contextuales e integrales, en los que se tiene en cuenta todos los factores que contribuyen a facilitar su trabajo diario en el aula en la parte metodológica.

En el mismo sentido y de forma complementaria, la gran mayoría de los requerimientos propuestos por los Departamentos para mejorar la formación técnica de los docentes, no pierden de vista la implicación para el fortalecimiento de la profesión docente, al momento de la planificación de eventos de capacitación en las más diversa áreas del conocimiento, y que son ofertadas no solamente a nivel interno de la Universidad sino que se proyectan a la sociedad en general, a través de la Unidad de Educación Continua.